Herbívoros contra carnívoros
Las características de los cráneos y los dientes fósiles pueden decirles mucho a los paleontólogos sobre un dinosaurio. Compara la forma del cráneo del Edmontosaurus que se muestra a la izquierda con el cráneo del Tyrannosaurus rex de la derecha. Los dientes del Edmontosaurus están diseñados para triturar material vegetal duro, mientras que los del Tyrannosaurus rex son afilados y puntiagudos, para desgarrar la carne de sus víctimas.
Mirada de ojos grandesLas grandes órbitas oculares de este cráneo sugieren que el Edmontosaurus tenía ojos quizás de hasta diez centímetros de diámetro. Una gran abertura en el cráneo para el nervio óptico es también un indicio de buena visión.
¿Un dinosaurio llorón?Algunas plantas contienen mucha sal. Muchos reptiles y aves actuales tienen «glándulas salineras» cerca de los ojos que eliminan el exceso de sal en forma de «lágrimas» saladas. El Edmontosaurus tenía concavidades en los huesos situados frente a sus ojos, donde podría haber habido glándulas salineras.
Dientes ferocesEl Tyrannosaurus rex tenía dientes afilados como cuchillos de hasta dieciocho centímetros de longitud. Las poderosas mandíbulas sujetaban fuertes músculos para agarrar y desgarrar, todos ellos indicios de un carnívoro.