
Diplodocus
Aunque el cráneo del Diplodocus se parece al de un caballo, y ambos animales eran herbívoros, tenían formas muy distintas de comer y digerir las plantas.
ℹ︎ Traducción no oficial hecha por aficionados (IA): «Microsoft Dinosaurs» solo se publicó en inglés. Las imágenes, el audio y el vídeo son los originales en inglés.
Desde dientes finos como lápices hasta picos de loro, los herbívoros encontraron todos los trucos posibles para masticar las plantas prehistóricas.
Muchos dinosaurios eran pacíficos herbívoros que ramoneaban entre las copas de los árboles o arrancaban plantas cerca del suelo. ¿Cómo podemos saber si un dinosaurio se alimentaba de plantas? Un cuerpo con forma de barril es una pista: se necesita un gran estómago para digerir los vegetales. Un cuello largo para alcanzar los árboles es otra, aunque no todos los herbívoros tenían el cuello largo. Pero la mayoría de las pistas sobre qué comía un dinosaurio y cómo lo hacía se encuentran en su cráneo y sus dientes.

Aunque el cráneo del Diplodocus se parece al de un caballo, y ambos animales eran herbívoros, tenían formas muy distintas de comer y digerir las plantas.

Como todos los hadrosaurios, el Edmontosaurus tenía un pico parecido al de un pato en la parte delantera de la boca, en lugar de dientes. En la parte trasera, el dinosaurio contaba con cientos de dientes dispuestos en filas. A medida que los dientes viejos se desgastaban, crecían otros nuevos para reemplazarlos. Siempre había disponible un conjunto de dientes frescos y afilados, lo que permitía al dinosaurio triturar incluso las plantas más duras. Esta disposición otorgaba a los hadrosaurios una ventaja sobre otros herbívoros y puede ayudar a explicar por qué fueron de los últimos dinosaurios en extinguirse.

No todos los dinosaurios herbívoros tenían el aspecto del Edmontosaurus o el Diplodocus. Los dinosaurios herbívoros existían en muchos tamaños y formas, con tipos de cráneos muy distintos.

No solo algunos dinosaurios tenían picos parecidos al de un pato, como el Edmontosaurus, sino que unos pocos tenían picos afilados y curvados, ¡como los loros!

Para calcular la inteligencia, los paleontólogos miden el tamaño de la cavidad craneal de un cráneo y luego comparan el tamaño del cerebro con el tamaño total del animal. Según los resultados de esta prueba, algunos dinosaurios puede que no fueran muy listos, pero otros eran tan inteligentes como algunos pájaros actuales. Puede que estos gigantes no fueran demasiado espabilados, pero es evidente que tenían la inteligencia necesaria para sobrevivir en su entorno. Sobrevivieron durante millones de años, mucho más tiempo del que los seres humanos llevamos existiendo en la Tierra.
Fuente: «Microsoft Dinosaurs» (1993) — traducción no oficial de aficionados. Traducción al español generada con IA a partir del texto original en inglés. «Microsoft Dinosaurs» nunca se publicó en español; las imágenes, el audio y el vídeo son los originales EN INGLÉS. Preservación educativa sin ánimo de lucro; contenido original © Microsoft y sus proveedores. Créditos y agradecimientos