Desde las profundidades de la tierra
Los esqueletos de Iguanodon estaban enterrados a más de 300 metros de profundidad. Los túneles de la mina eran estrechos, y las vidas de los trabajadores corrían peligro a causa de los terremotos y las inundaciones subterráneas. A medida que los huesos fosilizados se liberaban de la roca que los rodeaba, eran subidos a la superficie en los ascensores de la mina.
Capa 1La mayoría de los esqueletos de Iguanodon se encontraron en una capa a unos 322 metros de profundidad, junto con cocodrilos, peces y tortugas fosilizados.
Capa 2Más esqueletos fueron hallados unos años después en rocas a unos 355 metros bajo la superficie. Fueron los últimos dinosaurios encontrados en la mina de Bernissart antes de que la excavación tuviera que cerrarse por las inundaciones.
Capas de rocaLos esqueletos se encontraron en arenisca y lutita que se habían derrumbado entre las capas de caliza y carbón.