El folclore de los fósiles
Muchos fósiles se creyeron en otro tiempo de origen mágico o divino. Durante 10 000 años, el folclore les atribuyó poderes especiales. Se creía que las amonitas halladas en Inglaterra eran restos de serpientes enrolladas convertidas en piedra por la abadesa del siglo VII, santa Hilda. Los artesanos a veces tallaban cabezas de serpiente en los fósiles para reforzar esta creencia.
Piedras mágicasLos erizos de mar fosilizados se creyeron en otro tiempo «piedras del trueno» que caían del cielo durante las tormentas. Se pensaba que podían evitar que la leche se agriase.
El cuerno del unicornioDurante muchos años, el colmillo de una pequeña ballena llamada narval fue identificado como el cuerno de un unicornio, hasta que alrededor de 1600 se descubrieron colmillos de mamut fosilizados. Los numerosos colmillos se interpretaron entonces como los únicos cuernos verdaderos del animal mítico, y se les dio el nombre de Unicornum verum.