
Piel ósea
Esta impresión de piel y este nódulo óseo pertenecieron al Polacanthus. Los nódulos óseos «flotaban» en la piel bajo las escamas del dinosaurio, igual que ocurre en los reptiles actuales. Esta piel acorazada, junto con sus afiladas espinas, habría disuadido a los carnívoros hambrientos de atacar al Polacanthus.

