
Alas con dedos
El Pteranodón, como otros reptiles voladores, usaba los huesos de sus manos y dedos para sostener sus alas de piel correosa. Los tres primeros dedos terminaban en garras y sobresalían por la parte delantera del ala, pero el hueso del cuarto dedo se extendía hasta la mismísima punta del ala. ¡En el caso del Pteranodón, eso suponía un dedo muy largo!



