Dientes y garras
Los terópodos eran todos dinosaurios carnívoros que se alimentaban de otras criaturas. Los comedores de carne, a menos que sean carroñeros, necesitan capturar, matar y despedazar a sus presas, y la mayoría están bien equipados para ello.
Garras desgarradorasLa mayoría de los terópodos tenían garras tanto en las manos como en los pies con las que podían herir a sus víctimas. El Deinonychus tenía garras en forma de hoz en los pies con las que podía abrir cortes letales. Las garras de las manos servían principalmente para agarrar y sujetar a las desafortunadas presas.
Cazadores sin dientesAlgunos de los terópodos más pequeños no tenían dientes, pero seguían siendo carnívoros que atrapaban lagartos, insectos y otras presas pequeñas, igual que hacen muchas aves hoy en día. El Gallimimus, que se muestra aquí, era un ágil cazador parecido a un ave con un pico sin dientes.
Cazadores con dientes letalesTodos los terópodos más grandes, llamados carnosaurios, tenían la boca llena de dientes afilados como cuchillas especialmente diseñados para desgarrar carne.